domingo, 26 de abril de 2009
La fea de la 12 (Parte 2) "Las uñas"
Solía comerme las uñas. Desde que tengo uso de razón que lo hago.Creo que cuando tenía 12 años hice el intento de abandonar mi mala costumbre pintándome con "esmalte amargo". Nada. Me dijeron que pruebe poniéndome limón. Directamente ni lo consideré, me gusta el limón y sobre todas las cosas, me gustaba comerme las uñas.A la edad de 14, en unas vacaciones nefastas bastante lejos de casa, una mujer me dijo que cuando me gustara mucho un chicos iba a dejar de hacerlo. No le creí demasiado, porque nunca faltó algún tonto que me ocupara la cabeza, y las uñas no mostraban ningún cambio favorable.Tres años después, a los 17, no sé por qué una semana me las dejé crecer. Un amigo dice que a esa edad las chicas se ponen más femeninas, y la verdad es que tiene suficientes pruebas como para tomarlo en serio.En fin, un par de días controlándome, y ya pude cortarlas por primera vez después de mucho tiempo con un verdadero alicate. En realidad no lo hice yo, es bastante curioso pero totalmente lógico que no supiera cortarme las uñas parejas porque nunca lo había hecho por mi cuenta. Siempre fue mamá o alguien más quien lo hacía por mi cuando era chiquita, y me dolía tanto. Creo que eso me habrá impulsado a usar los dientes porque hasta este día, con 17 años, en el patio de casa, también dolió. Pero bueno...lima, brillito protector, y listo.Hoy, tengo 19 años y las uñas no muy largas (por decisión propia) pero siempre esmaltadas y prolijas y hasta me impresiono al ver alguna mano con uñas practicamente inexistentes.Aunque la verdad no lo voy a negar: DE VEZ EN CUANDO CAIGO.Errare humanum est.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lic, pasamos a las sesiones blogísticas y se satura blogspot, es tremendo. Jeje. Lindo, lindo, después pasate por el mío.. un beso grande hermosa (:
ResponderEliminar